Derechos Humanos



DDHH
Respeto a los derechos humanos y a toda diversidad
Propongo:
Poner en práctica medidas que aseguren verdad y justicia plenas respecto de las violaciones a los derechos humanos llevadas a cabo por la dictadura, liberar a los presos políticos, restablecer derechos ciudadanos a los chilenos que tienen procesos pendientes con la justicia militar, eliminar la tortura, la detención por sospecha y otras medidas represivas en vigencia.
Me opongo al “Proyecto de ley sobre incentivos a la información sobre detenidos desaparecidos y ejecutados políticos”. Reconocemos el principio del Derecho Internacional que no admite ni prescripción, ni amnistía, y exigimos que el Estado tome sus responsabilidades con relación a las indemnizaciones a las víctimas de los derechos humanos.
Postulo a crear un Servicio Jurídico Público que preste atención gratuita e inmediata a las personas detenidas, a fin de evitar interrogatorios en ausencia de un abogado defensor, así como la dignificación del sistema carcelario y su orientación hacia la rehabilitación. De la misma forma, rechazo la privatización directa o encubierta de la administración de cárceles o del sistema carcelario.
Sostengo y defiendo el reconocimiento y respeto a la diversidad en su acepción más amplia como condición para la existencia de una sociedad democrática. No está bien vivir en una sociedad uniformizante como la actual, que impone un modelo de vivir y de relacionarse, y excluye a quienes se rebelan en su contra.
Se debe asegurar en forma explícita la igualdad de las personas ante la ley y el derecho de toda persona a igual protección de la ley sin discriminación, eliminando todas aquellas instituciones y leyes que impiden el libre arbitrio y la libre expresión de las personas. Apoyo la despenalización del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la protección a las familias mono-parentales, la eliminación de la ley de ofensas a la moral pública acorde con el principio de no-discriminación, el cambio en la política de prevención del VIH-SIDA y de Enfermedades de Transmisión Sexual, el desarrollo de planes y programas de género, sexualidad, diversidad sexual y grupos vulnerables.
a) Juventud e Infancia:
Rechazo todo tipo de trabajo infantil (menor de 18 años). Propongo la creación obligatoria de guarderías infantiles en los centros de trabajo, combatir decididamente el tráfico y la explotación sexual de niños y niñas. Propongo generar un plan de empleo dirigido a los sectores juveniles rechazando la flexibilidad laboral al tildarlos como aprendices, principalmente en las localidades y comunas campesinas, que incentiven la descentralización de los recursos y prácticas remuneradas para estudiantes de liceos técnicos-profesionales. Por otro lado, propongo impulsar que la población juvenil sexualmente activa tenga acceso gratuito a preservativos y anticonceptivos, así como al conocimiento de su uso y contraindicaciones. Del mismo modo, potenciar programas de prevención especializados para esta población en materias de alcoholismo y drogadicción y crear centros de rehabilitación especializados para ellos. Propongo un Servicio Militar Voluntario, que garantice la libertad de opción y conciencia de los jóvenes. Rechazo la creación de un sistema penal juvenil, pues busca la penalización y represión de la juventud, sin fomentar la prevención del delito al no considerar las variables psico-sociales que generan que los jóvenes sean delincuentes. |
b) Mujeres:
La implementación de políticas de acción positiva hacia la mujer debe contemplar todas las áreas del quehacer social y no sólo remitirse a los temas considerados tradicionalmente femeninos. Para ello, propongo la modificación de las normas constitucionales, legales y procedimientos jurídicos que contengan alguna forma de discriminación hacia la mujer, principalmente en materias de familia, salud, educación, trabajo, participación y representación en la administración pública y cargos de representación popular.
c) Adulto Mayor:
Hasta un par de décadas atrás, los “abuelos” tenían un sitio importante en la familia. Sin embargo, la familia actual ha cambiado mucho en su conformación y también en su funcionamiento. Por lo tanto, la consideración hacia los adultos mayores también se ha modificado, por desgracia negativamente. Esto no es sólo un fenómeno familiar, ya que está ocurriendo en todo el estamento social, y hasta en aquellos países y culturas en donde existía un gran respeto a los mayores se han transformado en la medida que el mundo se ha ido encaminando hacia la globalización. Por ello, propongo la existencia de hospitales geriátricos en el país; programas de alfabetización y de complementación de estudios; viviendas especializadas para todos aquellos que se encuentran en situación de allegados, a través de planes habitacionales, jubilaciones, montepíos o pensiones asistenciales no miserables como las que hoy tenemos; incentivar la participación social con programas especializados en cuanto a su calidad de vida y protagonismo cívico, y atención en violencia intrafamiliar, autoestima y autocuidado. |
d) Discapacidad:
La Ley 19.284 promulgada en 1994 en Chile, define al discapacitado como algo ajeno al “común normal de las personas”, por tanto el concepto “integración” empleado decanta en la estigmatización y la discriminación. No sólo es el discapacitado el que tiene que superar obstáculos, sino que para lograr una verdadera integración, se debe entender que la sociedad en su conjunto debe hacer suya la discapacidad. Del mismo modo, este cuerpo legal promueve el velar por el pleno ejercicio de sus derechos que la Constitución y las leyes reconocen a toda persona. Indica además que la prevención de la discapacidad y la rehabilitación constituye una obligación del Estado y por otro lado, un derecho y un deber de los discapacitados. Han pasado más de diez años y esta ley no ha garantizado la igualdad de oportunidades entre las personas que formamos esta sociedad chilena, debido a la inexistencia y voluntad de crear un organismo que permita supervigilar y exigir tanto en el ámbito público como privado las adecuaciones sociales para tal efecto. Por lo tanto, proponemos medidas en el plano de la salud, educación, trabajo, seguridad social, desarrollo urbano, asistencia social, deporte, y legal, conducentes a defender los derechos humanos para el desarrollo y equidad de los más de dos millones de discapacitados en Chile.