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El CAE no es un beneficio, es un negocio sucio

por Catalina Barrera.

El año 2009 ingresé a estudiar psicología en la Universidad de Chile. Por haber salido de un colegio particular no tenía ninguna opción de becas, la situación económica de mi familia no era tan favorable y necesitábamos ayuda para financiar la carrera. Las opciones que en ese momento vimos fueron el Crédito CORFO y el Crédito con Aval del Estado.

Tenía 17 años cuando firmé el contrato con el banco y obtuve el CAE por el 100% del arancel. Recuerdo que ese día leí algunas cláusulas rápidamente porque había una fila enorme de personas esperando para el trámite y porque de todas formas, no veía otra opción para financiar mi carrera.

Estudié dos años psicología y el tercer año congelé debido a una depresión provocada por una crisis vocacional. Quería dejar la universidad pero me dijeron que si pagaba la matrícula podía conservar el pase escolar, el acceso a la biblioteca y tendría la oportunidad de reconsiderar si quería volver más adelante.

No me dieron pase escolar ni acceso a la biblioteca. Tampoco quise volver a estudiar. Lo que sí sucedió fue que al pagar la matrícula de ese año, me asignaron el CAE por el 100% del arancel para ese año. Yo no sabía que si no pedía una renovación por 0 pesos, ellos automáticamente me asignaban el máximo posible.

Al final de ese año di la PSU de nuevo e ingresé a Licenciatura en Física y Matemática en la USACH. Ingresé con una beca que cubría el 100% del arancel (beca vocación de profesor). No sabía tampoco que al cambiarme de carrera, "el beneficio" continuaba (sin posibilidad de cancelarlo). Así es que los dos primeros años de mi carrera, también me asignaron el CAE por el 100% del arancel.

Un día fui a ver mi situación con el CAE en la USACH y la encargada me subió y me bajó. Me dijo que todo era mi culpa por no informarme, que debía ir a la Universidad de Chile para que devolvieran el dinero que no habían utilizado y que ella se encargaría de que la USACH devolviera el dinero que ellos no habían usado. Resultó que la U. de Chile lo había devuelto el mismo año en que yo dejé la carrera y finalmente la USACH lo devolvió ese año. Me dijeron que tendría que pagar los intereses del dinero que ellos me habían prestado y que yo no había utilizado. También me dijeron que durante los años que estudié 100% becada y que no utilicé el CAE, los intereses habían aumentado y seguirían haciéndolo.Que era imposible renunciar al CAE, era imposible dejarlo hasta ahí y comenzar a pagar la deuda en el momento, era imposible abonar, era imposible pagar la deuda antes de los 20 años plazo que ellos me impusieron sin preguntarme.

Estuve completamente atada de manos, sabiendo que cada año que estudiaba 100% becada, estaba aumentando mi deuda.

Según el sitio web de ingresa, debo 5 créditos por un total de 576 UF. Sin embargo, en otra sección del mismo sitio se señala que debo solo 2 créditos, mientras que en otra sección dice que debo 5 créditos por un total de 435 UF. Si consulto el valor de las cuotas que debo pagar, son cuotas de 3,16 UF (con interés rebajado al 2% siempre y cuando no me atrase ni un día en el pago de la cuota), lo que en 20 año plazo sumaría aproximadamente 758 UF, equivalente a más de 20 millones de pesos. Lo interesante es que el arancel de la carrera de psicología fluctuó entre los 2,5 millones a 3 millones de pesos en el tiempo que estudié, por lo que así es como 5 o 6 millones de pesos se convierten en una deuda de 20 millones.

Solicité una revisión de la situación a través del sitio web ingresa.cl, la respuesta que recibí fue un documento de excel, con muchos números y abreviaturas.

Me siento completamente desprotegida, ellos siempre me van a culpar por no saber, por no leer un contrato de 20 páginas bajo presión, por no entender algunas cláusulas, por desconocer que el "beneficio" me iba a perseguir hasta el fin de los tiempos, por no saber leer una tabla de excel absolutamente descontextualizada. Si el ESTADO ES AVAL, si el Estado no desea tener miles de jóvenes endeudados, si el Estado no quiere endeudarse comprando las deudas de quienes no pagan, debería cumplir un rol mucho más activo en la regulación y fiscalización del proceso.

El CAE no es un beneficio, no es un trato justo. Es un negocio sucio en el que los estudiantes dejamos de ser parte importante del futuro de Chile, y nos convertimos solo en un número que les engordará la billetera a los dueños de los bancos.

https://youtu.be/Hyi527szJ_I

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